CARA AL MAR
Sentada en el saliente de una roca,
contemplaba yo el mar, tranquilo...sosegado
escuchando el murmullo de las olas
que,vestidas de espumas blancas,
se acercaban suavemente...
y besaban la arena de la playa.
Me pareció el beso del amante
diciendo ¡adiós...adiós asta mañana!
y al día siguiente, volverá de nuevo la marea,
¡tal vez enfurecida! según la luna le dictara
y seguirá besando nuevamente la arena de su playa
y de regalo en sus orillas,
dejara caracolas y conchas nacaradas.
Y asta el sol, que en el horizonte
se ocultaba...
celoso de la playa la envidiaba,
al ver como mañana y tarde
el amante mar...con sus olas la besaba.