Thursday, May 21, 2009

NUNCA APUESTES CON DIOS


En la vida hay cosas que nunca se olvidan y, esta es una de ellas.
Siendo una niña paso algo que el otro día me recordó mi hermana. Como ya os dije, en la dehesa donde me crié, era,( auto suficiente), teníamos carpinteros herreros asta tejar, y por supuesto albañiles, el "maestro" era, un gran amigo de mi padre, y los hijos amigos nuestros de la infancia. Como también había un huerto, necesitaban una alberca donde almacenar el agua para el riego, ya tenia una, pero demasiado pequeña, así que tenían que hacer una nueva. Entonces, el maestro albañil dijo al "amo" que no hacia falta hacerla nueva, solo tenia que añadir altura, mi padre le dijo ¡no Ángel! (así se llamaba) no se puede hacer sin nueva cimentación,el contesto que si, el amo volvió a decirle lo mismo que mi padre, entonces el, ¡fuera de sí dijo! ¡¡Me apuesto con Dios la cabeza a que resiste sin cimientos!!.
Así se hizo, y ¡he aquí! que el día de la inauguración, fuimos todos a ella, (pues con la polémica que se levanto)¡ no era para menos!. Estaba presente en primera fila el "amo", detrás todos los de la finca, y se lleno de agua la alberca y el maestro orgulloso de su victoria, pues no se había caído, bajamos todos de la alberca y poco a poco empezamos a salir a la carretera para volver a casa. en ese momento, un hijo del maestro, (mi amigo Juanito) 9 años, se subió a la alberca para verla mejor, pues ya se había marchado casi toda la gente, de pronto...se oyó una explosión, y cuando miramos hacia la alberca...nos quedamos mudos ante el espectáculo que teníamos delante, ¡la alberca exploto! y entre sus escombros vimos a Juanito muerto...entre cascotes de cemento, aun cierro los ojos y veo a mi "amigo" con su carita pegada al cemento. No quiero deciros lo que tuvimos que hacer para sacar al padre de allí...solo recuerdo la voz de mi padre que le decía...¡¡Maestro Ángel!!¿por que apostas tes con Dios tu cabeza?.
Dios no se llevo la suya pero le quito algo que el ama por encima de todo...¡su hijo! y yo pensé, ¡¡Con Dios no se juega!!.