Saturday, May 9, 2009

MIRANDO AL PASADO


Cuando empecé este blog, lo hice contando "parte de mi vida" y hoy,quiero seguir pero, retrocediendo, en el tiempo, contar parte de mi infancia.
Me crié en una dehesa Extremeña,(entonces hera una finca agropecuaria) hoy un coto privado de caza, donde se dan cita grandes personajes,de la política o terratenientes,¡gente importante sin duda!. Mis abuelos, eran los encargados de la finca y de la casa donde el Amo, solía pasar temporadas con su esposa,(cosa curiosa) el amo, era un simple practicante,(hoy a t s ) y ella la dueña de ese latifundio,pero cupido travieso, clavó su flecha y el "pobre practicante" se combirtió de la noche a la mañana en un rico señorito. De niña, yo siempre quería que mi abuela me dejara entrar en los aposentos de los señores, cosa imposible, lo tenían cerrado a cal y canto, si, me dejaban pasar al jardín, y tras los hierros repujados, se encontraba un mundo "maravilloso" para mi. En ese jardín lleno de palmeras había unos arboles, que al llegar la primavera,se cubrían de flores de color rosa palo,(que nunca supe su nombre)y tenían un perfume,
suabe...sutil...embriagador, y en el medio, un gran cenador donde por las noches en verano, los "señores " cenaban a la luz de las velas, yo, me pasaba horas mirando...y mirando, pero lo que mas me gustaba, era, el pavo real, tenían varios, pero el grande me fascinaba cuando abría su hermosa cola de un azul y oro reluciente,¡no me extraña que la pobre "pavita" se quedara anonadada! ¡¡yo la entendía!! a mi me pasaba lo mismo ,me despertaba la voz de mi abuela que me decía...Esperanzilla, que es la hora de comer, entonces despertaba del sueño, y me marchaba a mi casa, una pequeña casita que daban a todos los trabajadores de la finca, y mi padre era el tractorista, manejaba uno de los primeros tractores que llegaron a España, ¡tenia las ruedas de hierro!, a mi me encantaba subirme a el con mi padre para arar los campos. Como digo, la (casita)solo tenia dos habitaciones, y la cocina era un rectángulo con la chimenea al frente,que nos servía para calentarnos en las frías noches de invierno, y para guisar. Eso era todo lo que contenía, no baño..no fregadero..no nada,y por luz, el pobre candíl,a su pobre luz leíamos los mas hermosos poemas, sin embargo...había algo en ese hogar tan pobre,que mi corazón no deja de añorar. Fueron tiempos muy dificiles pero teníamos amistad compañerismo...y sobre todo respeto para el prójimo,cosa que hoy en día no existe. ¡¡Por eso sera que hecho de menos esos maravillosos días!!.